¿Por qué
llamar a otros
a venir con nosotros?
- porque creemos en un Dios que quiere salvar a todos los hombres,
- porque creemos en el Espíritu de Jesús vivo en el corazón
de los jóvenes,
- porque deseamos de verdad dar a conocer a Cristo Salvador a aquellos que nos
han oído aún hablar de Él,
- porque la misión de los Oblatos ha dado pruebas de su valer y la sigue
dando hoy”.[1]
“...No hemos nacido oblatos. Hemos escuchado el llamado de Dios, hecho grito,
clamor. Hay tantas realidades gritando que piden una esperanza que sólo
Cristo puede dar.
Ahora te estoy hablando de lo que creo. Somos servidores de los pobres. Si vienes
con nosotros trabajaremos juntos, para dilatar el Reino.
A muchos les atrae nuestra vida, nuestra misión, nuestros ideales, pero
no están dispuestos a compartir las horas difíciles con nosotros”.
• Por eso, no vengas sólo para ser feliz, sino para hacer la vida
más feliz a los que nos necesitan.
• No vengas para realizarte, sino para realizar el Reino, lo demás
se dará por añadidura.
• No vengas para hacer carrera, sino para compartir el lento y paciente
caminar del pueblo que sufre.
• No vengas para ser amado, sino para desarrollar tu capacidad de amar.
• No vengas para ser gratificado, vení gratis.
• No vengas para aferrarte a los otros, pegarte a otros, sino para liberar,
abrir puertas y ventanas.
• No vengas para venir sino para ir.
• No vengas para refugiarte sino para estar al lado del desprotegido.
• No vengas para huir de la realidad sino para recibirla a través
de la mirada del Salvador crucificado con esperanza.
• No para tener poder sino para que sirviéndolos, los marginados,
los sin voz, puedan.
• No vengas para sentir emociones fuertes sino para que el mundo sienta
la suave voz de Dios, su presencia.
• No vengas sólo para tener experiencias bonitas de Dios, sino para
llevar, compartir tus experiencias del amor de Dios con los demás.
Si vienes...
- para ser ese hombre verdadero que sos,
- para correr el riesgo de creer en Jesucristo,
- para esforzarte y crecer,
- para darte sencillamente,
- para amar y hasta a veces sufrir por amor...
si vienes para ir, iremos juntos.[2]
[1] Misioneros en el Hoy
del Mundo Nº 146
[2] Selección de Estudios Oblatos 47. Raúl Nieto. Roma 1995