La Rioja, Febrero 06 de 2009

Estimado P. Valentín:
Conforme a lo solicitado por la Srta. Bocha envío una reseña aproximada de las palabras de despedidas en el sepelio del recordado Padre Lucho en el cementerio de Anillaco. Espero que le sirvan.
Reciba un fraternal abrazo de mi familia y el aprecio de siempre.
Alejo Hugaz

Palabras pronunciadas por Alejandro Hugaz en el sepelio del Padre Lucho Romero, en Anillaco el 21/01/09.

Con el permiso de los familiares del querido Padre Lucho quiero expresar como hijo de Villa Unión, lugar donde él se ordenó y desarrolló los primeros años de su sacerdocio, el profundo dolor que siente las comunidades del oeste riojano por la partida de este Oblato que supo volcar especialmente hacia los sectores juveniles los más loables esfuerzos de su labor pastoral. De veras era gratificante ver esa Casa Parroquial colmada de jóvenes a toda hora que concurrían a la convocatoria del Padre Lucho y desde allí se generaban acciones, sociales, culturales, humanitarias, deportivas. Hoy lamentamos su ausencia física, porque ¿saben una cosa? Cada vez que parte un Oblato de María Inmaculada se va un pedazo de la historia reciente de los pueblos del Valle del Bermejo, pues desde 1950 estos misioneros se insertaron en la vida de nuestras comunidades y su labor no se circunscribía solamente al espacio de la Iglesia, sino que trascendía en todos los ámbitos: educacional, cultural, social, deportiva. Por eso es que los más de 40 años de trabajo evangelizador han marcado a fuego la historia de esta región de nuestra provincia.
En mi caso personal quiero recordar que en momentos muy difíciles que nos tocó pasar, el Padre Lucho estuvo especialmente al lado de mi madre y demás miembros de mi familia, brindándoles su asistencia espiritual, sus consejos y su acompañamiento.
Hoy estamos seguros que el querido Padre Lucho está sentado al lado del Dios Padre, a quien le consagró su vida y le ofrendó el sufrimiento de su penosa enfermedad y su larga agonía, y desde allí derramará sus bendiciones a sus familiares y a todos quienes hemos gozado de su afecto y s amistad.