Con cariño
para todos los que me apoyaron.
MAURICIO CÁCERES TAPIA, OMI. DIACONO.
Lo Previo.
Luego de los Votos Perpetuos sentía la necesidad de búsqueda hacía los demás. Dios mediante lo confirmé en mí petición a la ordenación diáconal. Viví cada momento previo con una mirada al servicio diáconal. Con mucha confianza en el Señor de la vida y de modo especial en la gente.
También fui capaz de entender y estudiar el significado de los ministerios, a pesar que esto lo había estudiado en el seminario, una repasada no estaba de más. Fue valioso redescubrir un enfoque ministerial comunitario: Donde el ministro es parte de la comunidad y no viceversa. Me sirvió para saber que en el fondo Jesús se hace comunidad y aprende de ella. De ahí una manera nueva de entender la Iglesia y por ende sus ministerios.
Otro paso consistió en buscar el lugar, y el Obispo que me iba a ordenar. Sobre lo primero siempre hubo disposición de las comunidades. De modo especial de la Capilla Asunción de María. Era adecuado el lugar porque trabajo con los jóvenes de ahí. Tuvimos algunas reuniones de preparación, se formaron equipos y fue muy lindo comprobar como el pueblo se compromete y da de corazón.
De igual modo el coro que era de la Capilla María de la Paz, que junto a nuestro Hermano Mariano estuvieron practicando los temas y lo hicieron muy bien.
Los hermanos del Prenoviciado Emaús siempre atentos a apoyar este gran momento. Jano sería uno de los animadores junto con Liza de la pastoral juvenil; Luis sería el Maestro de Ceremonia. Agradezco a Dios por cada uno y una de los que apoyaron este momento.
Buscar un Obispo.
Cuál?. Se pensó en algunos cercanos a los Oblatos de Chile, al
final quedaron descartados por enfermedad. Entonces surgió el nombre
de Don Tomás Gonzáles religioso salesiano, emérito de Punta
Arenas. Puedo decir que encontré a un pastor: cercano, sencillo, y acogedor.
Don Tomás durante los años de la dictadura acompaño a los
presos políticos en las islas en Punta Arenas, fue responsable de la
pastoral de los exiliados en el extranjero; realmente se la jugó por
su gente, y era significativo para mí su disposición y testimonio.
Sostuve una reunión con él y quedo confirmado su amabilidad. Y
a pesar de la ceguera de un ojo y problemas de caminar. Es un hombre lleno de
Dios.
La Celebración.
Me he propuesto vivir las celebraciones en un contexto que tienen relación a la experiencia personal. Los votos se celebraron durante la misión juvenil, la ordenación diáconal en la comunidad donde participo. Me sirve para encontrar los signos de la presencia de Dios, y estar atento a lo que me dicen en medio del pueblo.
El clima de la celebración era familiar, estuvieron presente los Oblatos, Mí Papá, (mi Mamá y hermana por motivos de estudios no pudieron estar) familia de San Fernando e incluso gente de Arica. Sé desarrollo con el ritual pertinente y fue celebrativo que es lo importante. La homilía de Don Tomás fue elocuente: me invito a estar preparado para estos tiempos y dar una respuesta a la sociedad. Luego desarrollo 3 puntitos. Me insto ser fuerte para que responda al llamado de Dios desde nuestro carisma; saber reconocer a Cristo en la historia humana y por último vivir la alegría del envío. Fue emocionante los momentos por lo vivido.
Luego de este compartir pasamos a un ágape con un rico almuerzo, el Obispo compartió con nosotros. Hubo buena conversa en los invitados, por supuesto buen almuerzo, vino y tortas (pastel). Hubo un grupo de amigo-as de la capilla que se encargaron de este servicio, y lo hicieron con mucho cariño.
Como Me Siento.
Me Siento animado
en el Carisma de la Congregación. Consciente que los pasos que doy respondan
a las mociones del Espíritu y su llamada. Y dando lo mejor dentro de
mis posibilidades. Sé que soy joven y tengo mucho que aprender, estoy
con esta disponibilidad en una casa inserta en la Pintana en Santiago de Chile
y vivo con el Padre Antonio que lleva en esta comunidad casi 9 años con
mucha experiencia que entrega y vive.
Son comunidades con un estilo de trabajo desde las bases, donde no hay una parroquia
que responder, son autónomas y creativas. En sí hago el esfuerzo
de estar con ellos-as: de hecho cada semana me toca una celebración litúrgica
para introducirme en el servicio diaconal. Pido al Señor que me acompañe
en este caminar y siempre me ayude A SER UN HOMBRE DE DIOS Y HABLAR DE DIOS.
Hno. Mauricio Cáceres Tapia, omi.