Haciendo de la vida una oración


Corazón del cielo y de la Tierra(1), Dios padre creador, que me llamaste a seguir las huellas de Cristo redentor.
Quiero darte las gracias por tantos momentos vividos junto a tu pueblo humilde en la tierra del maíz, las tortillas y el frijol.
Me hablaste en el testimonio de los mártires del Quiché, de Gerardi y Juan Alonso, padre Hermógenes y otros más que por ser fieles a ti la vida supieron dar(2).
Gracias por las horas de camino entre las Aldeas de Chicamán, por el cariño y cercanía de tu pueblo maya que en cada paso te suele invocar(3).
Gracias por Alberto, Aurelio, Jorge, Eufemio, Celso, Jhon Jairo, Pippo y Gerardo porque juntos y con tu ayuda, forjamos la comunidad.
Gracias por tu sonrisa tierna, en lo niños del hogar, en los jóvenes y ancianos que los domingos en la Antigua Guatemala nos solían esperar(4).
Gracias por los laicos asociados, lo jóvenes de Santa Cecilia y tanta gente que durante ese año nos brindaron su afecto, oración y amistad(5).
Gracias por abrirnos las puertas en la Parroquia de Mixco, Santo Domingo de Guzmán, y junto al P. Gilberto y los laicos del lugar fuimos formando una sola comunidad.
Gracias porque el 19 de Enero, siete “Santos Novicios”(6) los votos pudimos profesar y junto a los amigos y hermanos que en Guatemala fui a encontrar, mi corazón se llenaba de tanta felicidad.
___________________________________________________________________

1 Así llaman a Dios en el pueblo Maya
2 En Guatemala hay aproximadamente 200.000 muertos en tiempos del conflicto armado. He aquí alguno de ellos. Mons. Gerardi es uno de los últimos mártires.
3 En la Parroquia de Chicamán realizamos la etapa de la misión en las Aldeas Mayas Poqomchí.
4 Junto a Celso un hermano de Noviciado íbamos los domingos a colaborar en un cotolengo en Antigua Guatemala.
5 Junto a los Laicos Asociados de Guatemala y Jalapa y miembros de la Parroquia Santa Cecilia teníamos una relación
7 No sé si éramos tan santos, pero así nos decía la gente, “Los Santos Novicios”