¡REFRESCANDO EL CORAZÓN!
El III Congreso Juvenil Oblato en Chile, se realizo en la localidad de María Elena en la II Región de Chile. ¿Qué puedo decir al respecto? Creo que la sencillez del congreso fue lo que más encantó; con cosas diminutas nos cautivaron a todos, en especial a mí. La experiencia me ayudó a decidir grandes cosas respecto a mi vida pastoral; Cristo se manifestó a través de mediaciones. Vivimos con el Señor en su propio taller de carpintero, donde Dios me dio uno de los regalos mas bellos que me han dado: una persona, un amigo y hermano, Oscar. Creo que el Señor me regaló una persona que encendió mi llama, mi espíritu y me motivo para seguir luchando como soldado de Cristo. Me mostró lo sincero y alegre que puede llegar a ser un joven de Cristo, me re encante, en mi trabajo como Coordinador del Área Juvenil de una de la capillas de mi Parroquia San Pablo.
Llegué con altas expectativas al congreso, pero los Chicos de María Elena las rompieron todas. El congreso me entrego mucho, y la frase que marcó mis 4 días fue un simple “te quiero”. Cristo se hizo presente en mi amigo con quien tuve un bello compartir de mis experiencias con Cristo. Caminamos 10 kilómetros con el Señor en plena pampa de la última oficina salitrera del Mundo. Con el testimonio de 50 jóvenes que caminaron con ánimo, entusiasmados y colmados por el espíritu misionero, puedo decir que el congreso refrescó mi corazón totalmente, revivió mi llama y contestó a mis preguntas.
Hermanos y hermanas juveniles, alcemos las manos, gritemos que Cristo esta vivo, motivación y ganas no nos faltan, nos falta convencernos que El está presente. Caminemos una y otra y otra vez, y gritémoslo a los 4 vientos: “TE AMO CRISTO”, porque tus maravillas nos colman.
Arribé feliz a mi ciudad con mas ganas que nunca, la motivación por los cielos y más un sabiendo que el IV Congreso será en mi Parroquia. A trabajar como soldados de Cristo que somos, ¡VIVAAA CRISTO!...en esta alegría involucro a los míos, constructores de un Nuevo Amanecer.
Bendiciones…
Emanuel, Parroquia San Pablo, Antofagasta-Chile