Refugio
San Eugenio
Con las puertas abiertas a compartir la vida y la amistad
Hola queridos amigos de misionero O.M.I, soy Juan Rodríguez,
tengo 20 años y soy del REFUGIO SAN EUGENIO. Es para mi un enorme placer
y un gran privilegio poder dar a conocer esta maravillosa comunidad y de esta
manera poder transmitir un poco de ella. Para ello quiero contarles que estamos
ubicados en el KM 34,700 de la ruta nacional Nº 3 ubicada en el partido
de la matanza (Buenos Aires). Específicamente trabajamos con jóvenes
y adolescentes en contexto de pobreza y riesgo social de entre 13 y 20 años,
a los cuales se les brinda un espacio de contención y acogida, donde
los mismos sienten un grado de pertenencia, identidad y protagonismo hacia el
lugar, y de esta manera y junto con las vivencias logramos potenciar todas esas
cualidades que tienen guardadas en pro de su crecimiento y el crecimiento grupal
(es decir, nos basamos mucho en el estilo y carisma de San Eugenio; quien entregó
parte de su vida al trabajo con jóvenes) y hacemos ecos de sus palabras:
“hay que ayudar a los hombres a ser razonables, luego cristianos y finalmente
santos”.
Les sigo contando que este hermoso proyecto de vida comenzó el 1º
de abril del 2007 y hasta el día de hoy sigue siendo testigo de las grandes
cosas que se pueden hacer con los jóvenes.
De la mano del padre Sergio Menegoni (que es el fundador y creador del proyecto)
y de la comunidad del refugio San Eugenio, todo esto se mantiene firme y estable.
También quiero comentarles de que ha pesar de que somos una comunidad
cristiana con los jóvenes solamente nos abocamos al desarrollo humano
mediante los valores que se les transmiten; y la religión queda “en
segundo plano” y es por cuestión de que no se trabaja con chicos
como los de una pastoral, sino con gente de realidades distintas (es un método
que implementamos y es muy bonito ver que jóvenes que nunca fueron a
una iglesia hoy participan de misas y de actividades dentro de la parroquia).
Nuestros días y horarios son: todos los domingos a partir de las 14:00
hasta las 17:00, seguimos con una rica merienda que se comparte entre todos
y finalizamos la jornada con una misa dominical que es a las 18:00.
En los horarios de 14:00 a 17:00 se les ofrecen espacios divididos como son
recreación deporte que es el sector de fútbol, vóley y
básquet y el espacio para compartir mates, charlas y conocerse entre
los jóvenes.
También es una alegría hablarles del grupo de jóvenes que
tenemos en el “REFU” (el cual integré al principio y ahora
soy uno de los coordinadores) que surgió hace un poco más de dos
años y que junto con ellos vivimos y compartimos muchas experiencias
y realizamos infinidades de actividades que nos dejaron muy lindos recuerdos
como ser campamentos, encuentros y convivencias, también actividades
parroquiales como son misas, encuentros, y recientemente la representación
del VIA CRUCIS (organizado por los chicos y que fue un logro de ellos por todo
lo que ofrecieron para realizarlo), también es un orgullo poder hablar
del paso que los mismos están dando en el mes de abril empezaron la catequesis
que nació de una necesidad que ellos mismos manifestaban.
Bueno podría seguir comentándoles muchas cosas más acerca
del “REFU” pero siento que son muchas las historias y por eso resumí
un poco lo que representa este hermoso proyecto. Les dejo un saludo y a continuación
ustedes podrán compartir algunos testimonios de dos chicas pertenecientes
al grupo de jóvenes del RSE.
Jessica Parra
“REFUGIO SAN EUGENIO: el “REFU” no solo es
un lugar en donde pasamos momentos de distracción sino que también
encontramos amigos en quienes confiar y a quienes poder ayudar.
Los jóvenes compartimos nuestras alegrías y tristezas junto a
las personas que deseamos. Es una comunidad fuera de la sociedad, porque al
llegar nos deshacemos de todo problema que traemos de afuera y olvidamos todo
los que nos hizo mal, para llenarnos de alegría.
Jamás tenemos las puertas cerradas, al contrario, siempre están
abiertas para cada uno de nosotros. Llegamos con miedos e inseguridades, miedo
al rechazo e inseguros de nosotros mismos. Pensamos en echarnos atrás
pero ya era demasiado tarde porque el mismo refugio ya nos había atrapado,
nos fue absorbiendo con cada momento de felicidad que pasamos y ya no nos logramos
ir más.
Desde que comenzamos hasta el día de hoy llegamos a formar una gran e
inmensa familia. Al llegar fue todo muy distinto a lo que acostumbraba, nadie
me era indiferente y todos me saludaron como si fuera alguien de su entorno.
Pasado el tiempo todo comenzó a ser mejor. Amé, odié, reí,
lloré, pero todo eso me hizo crecer día a día y desde entonces
jamás me pude alejar de mi segundo hogar, de mi casa… el “REFU”
MAYRA DOMINGUEZ
El refugio es la segunda casa de cada una de las personas que
participan en él, es un lugar donde a pesar de ir una vez a la semana
nos divertimos y compartimos todo lo que sucedió en la semana.
Mi experiencia en el “REFU” es muy buena por el solo hecho de que
cuando llegué no conocía a nadie, pero al pasar el tiempo fui
conociendo personas muy buenas las cuales pertenecen al círculo de mis
amistades. Son amigos los que se aprecian como hermanos del alma, ya que te
escuchan o te aconsejan cuando lo necesitas, inspiran confianza y te alegran
al día cuando uno esta mal. Con ellos me reí, lloré, me
enojé, aguantaron mis malos humores, me entendieron y comprendieron.
Son personas increíbles, me hacen sentir que me saqué la lotería
al encontrarme con ellos en mi camino…
LOS QUIERO
MUCHO A TODOS